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Aunque es nuevo en la escena, no hay que subestimar a Mall Grab. Con tan sólo 25 años, este joven está rompiendo todo tipo de moldes con su rápido ascenso. Trabajando desde los confines de Newcastel, su ciudad natal (no precisamente la cuna de la electrónica), es un claro ejemplo de cómo solo con una conexión de internet se puede conseguir miles de fans en todo el mundo.